Editorial de Diario El Telégrafo, 18 de mayo de 2011
Por: Orlando Pérez, Subdirector
Más de un millón de compatriotas se fueron del Ecuador a finales de los 90 y principios de este siglo. Y esa “fuga” produjo un desencuentro y a la vez unas oportunidades hasta ahora no suficientemente procesadas en su múltiple complejidad. Además, el fenómeno reveló aspectos de nuestra identidad, como la religiosidad, que desatan todo tipo de expresiones y hasta contradicciones, sin descontar las disputas...